El Financial Times dijo que Argentina necesita un plan de crecimiento

Financial Times: Argentina necesita un plan de crecimiento basado en la inversión

17/02/2020 | Info General |

El Consejo Editorial del Financial Times evalúa como poco probable que las conversaciones sobre la deuda argentina tengan éxito sin una estrategia para la reactivación económica

Es difícil abordar el tema de la Reestructuración de la deuda de Argentina sin una sensación de profunda premonición. La historia no es amable: Buenos Aires ha incumplido ocho veces desde la independencia. El legado que el presidente peronista Alberto Fernández recibió de su predecesor Mauricio Macri es tóxico: una profunda recesión, una de las tasas de inflación más altas del mundo y una deuda nacional que se acerca al 90% del PBI.

Fernández ha adoptado un enfoque novedoso. La mayoría de las naciones deudoras que se enfrentan a la reestructuración presentan un plan económico detallado y se comprometen a establecer objetivos claros para conseguir el apoyo del FMI  y de los acreedores para las inevitables quitas a las tenencias de los acreedores que se producirán a continuación.

Argentina ha decidido decir casi nada sobre su estrategia económica y en cambio, adelantar a los acreedores que esperen una oferta “amistosa” de reestructuración de la deuda a mediados del mes próximo, con un par de semanas para aceptarla, o que se enfrenten a consecuencias menos amistosas.

El ministro de Economía Martín Guzmán propuso una meta durante un discurso en el Congreso, el jueves pasado, pero fue un objetivo apenas calculado para templar los corazones de los bonistas. Argentina, dijo, ni siquiera tratará de bajar su déficit fiscal este año, sino que intentará alcanzar un superávit primario del 1% para 2026, tres años después de que termine el mandato de Fernández.

Aquí hay un elemento de política arriesgada. El gobierno tiene interés en parecer duro en esta etapa, por lo que Guzmán prometió de manera categórica en el Parlamento que no permitirá que los fondos extranjeros dicten la agenda de la política macroeconómica.

Más preocupante es lo que exigió la vicepresidenta Cristina Fernández desde Cuba: que el FMI acepte una considerable reducción de sus préstamos por u$s 44.000 millones a Argentina. Buenos Aires no devolverá " ni medio centavo" de esa deuda hasta que haya salido de la recesión, agregó.

Cristina Fernández tiene antecedentes en materia de deuda: cuando conducía el país, llevó al país a un default técnico en 2014. Aunque ahora es vicepresidenta, no es una mera figura ornamental. Sus aliados controlan el bloque de gobierno en el Congreso y dominan el formidable movimiento peronista. Alberto Fernández, que supuestamente es más pragmático, no perdió tiempo en respaldar la retórica anti-FMI de su vice.

El fondo tiene que responder preguntas difíciles. Acordó otorgar un préstamo récord de u$s 57.000 millones a Argentina en apoyo a un programa económico que fracasó poco más de un año después. La mayor parte del dinero ya había sido desembolsado cuando Macri dejó el cargo, lo que dejó al FMI con mínima influencia sobre el gobierno de Fernández.

No es de extrañar que los mercados hayan reaccionado mal al reciente endurecimiento de la postura argentina. Las negociaciones en el mercado secundario indican que los acreedores creen que podrían perder al menos la mitad de su dinero; es posible que haya un default si fracasan las conversaciones.

La administración de Fernández todavía podría recular, tal como hizo la provincia de Buenos Aires hace poco cuando los acreedores rechazaron su oferta de reestructuración de un bono en dólares.

Sin embargo, es casi más alarmante que no haya una clara estrategia para devolver la prosperidad a la que debería ser una de las economías más vibrantes del mundo emergente, ya que posee gran cantidad de recursos naturales. Los controles de precios y de cambio, el aumento de las retenciones a las exportaciones, la abundante impresión de dinero, y la mayor ayuda social son medidas que no van en dirección a la prosperidad.

El gobierno de Fernández no puede darse el lujo de dejar la política económica para más tarde. Argentina necesita con urgencia un plan creíble e integral que le permita generar crecimiento impulsado por la inversión para reactivar los sectores más competitivos de la economía, como los agronegocios. Sin eso, el país corre el riesgo de volver a su viejo y mal hábito de aislarse y caer de default.


¿Crees que es necesario prorrogar la cuarentena hasta después del 31 de marzo?