PANORAMA SEMANAL: Ajuste y retroceso

18/06/2017 | Editorial |

Como nunca el gobierno de Mauricio Macri mostró las garras. El ajuste como fin quedaba expuesto en los cientos de miles de subsidios para personas con discapacidad que había podado en lo que va de su gestión, pero fundamentalmente en este primer semestre.

Con una cobardía y especulación que no tiene parangones, el gobierno tocó uno de los sectores más vulnerables, y con una hija de Excel consideró que se trataba de un número bajo de personas que perdían su beneficio y no tendría impacto electoral.

Las promesas de un Macri en campaña afirmando que no le iba a quitar ningún beneficio a nadie se volvían a hacer trizas ante la realidad y promete rectificar lo que ahora llama un error, pero que en realidad era una acción completamente deliberada. Tanto que el presidente de la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales, Guillermo Badino, dio detalles al diario Clarín que no repregunta de por qué se dieron de baja y a quiénes afectaba la medida.

Más allá del redondeo habitual de los presuntos hechos de corrupción del kirchnerismo que constituyen la garantía de estabilidad del macrismo, estaba demasiado claro que el ajuste en el área de pensiones iba mucho más allá de revisión de irregularidades.

Como ha ocurrido hasta ahora, la horda de justificadores que encuentra en las redes sociales, iban desde atendibles casos de un pueblo en el interior santiagueño en donde supuestamente hay más pensiones que habitantes, hasta el comentario nazi sobre el innecesario sostenimiento del Estado a personas que vienen con fallas genéticas.

Ese arco es el que mueve el macrismo, su base electoral y sobre el que permanentemente trabaja ensanchando la grieta, que ya no alcanza con las denuncias, y presiones a la Justicia para estirar el escarnio a ex funcionarios fuera de todo trámite judicial.

La grieta que cultiva el presidente que dice que si “estos jueces no nos representan, buscaremos otros que nos representen” activa sujetos despreciables como Flavia Champa, secretaria de Sergio Kutchevasky, responsable del Archivo General de la Memoria que responde un escrache al ministro de Justicia, Germán Garavano, calificando a un grupo de trabajadores como "negra de mierda", "mogólicos" y "villeros".

Después de haber recortado subsidios a las tarifas de energía que impactaron violentamente en los precios, el gobierno tomó nota de que este tipo de ajuste puede continuar, pero poniendo en riesgo la suerte electoral del oficialismo nacional.

Es por eso que mantienen, por ejemplo, el subsidio al transporte público de pasajeros, que bien podrían recortar y a la vez enfrentarse a la masa trabajadora definitivamente. Esa es la especulación cobarde. Ahí no van a tocar todavía, porque eso sí es masivo y supondría despedirse de cualquier sueño electoral.

Por eso apuntaron el gatillo a las personas con discapacidad. Numéricamente no representan una mayoría electoral y llevaron al quirófano a un carnicero.

Los medios que normalmente cierran el cerco para contener a la opinión pública no pudieron esta vez. Varios periodistas de esos mismos staff saltaron con indignación, dejando a la ministra Carolina Stanley y al propio presidente Mauricio Macri en posición fuera de juego.

En  el Chaco, el principal candidato del oficialismo Leandro Zdero, escapaba al bulto al afirmar que la cuestión no era del ANSES –que ahora gestiona- sino de Desarrollo Social. Como si una dependencia fuera de un gobierno distinto al del otro.

Alejandro Aradas, también candidato y también radical justificó en cambio los recortes. Ensayó algunas críticas, pero repitió en Radio Chaco hay dos localidades Pampa del Indio o Miraflores con alto porcentaje de pensiones por discapacidad. Como si una cosa justificara la otra.

Pero además, con absoluto desparpajo comparó que el kirchnerismo dio de baja la misma cantidad de pensiones que el macrismo. 170 mil. Salvo por la pequeña diferencia de que los primeros en 12 años, y los segundos 18 meses. Especialmente en el último semestre.

Importa recordar que sus lugares en las listas sábanas le garantizan espacios en la próxima Legislatura chaqueña.

Pero fue el malestar ciudadano el que volvió a torcer la situación. No la oposición que por estas horas se debate entre más cristinismo o menos y más randazzismo o menos. Tanto a nivel nacional, como a nivel provincial.

Allí repican las palabras de Jorge Capitanich que a diferencia de Domingo Peppo quiere desde el discurso plantear que el Frente Chaco Merece Más comprende la demanda de la hora y no será funcional al macrismo, cuando es exactamente lo contrario.

Esta circunstancia expone incluso lo que sería una gestión suya con un presidente de distinto signo político.  No habría diferencias en lo metodológico con la administración de su sucesor.

En rigor el ajuste permanente que propone el gobierno del presidente Macri es posible no sólo porque el oficialismo lo impulsa. Lo es también porque no tiene oposición. Y cuando da marcha atrás en todo caso es porque la ciudadanía recupera soberanía y se expresa.

Con elecciones por delante, por ahora el presidente escucha. Es apenas la punta del iceberg.

 

 

 

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