PANORAMA SEMANAL: Preparan la vacuna del nuevo impuestazo en la capital chaqueña

ChacoHoy - 26/12/2020

 

El intendente de Resistencia, Gustavo Martínez, encontró un freno en el Concejo Municipal para intentar un nuevo impuestazo sobre los contribuyentes de la ciudad. El recuerdo de la disputa judicial que frenó el empecinamiento del jefe municipal debería servir en el año que comienza para aportarle claridad a la política tributaria.

La preocupación de los vecinos asoma en varios frentes. El primero de ellos en razón de la consideración del intendente de que tiene que actualizarse el valor de la tierra en la ciudad, demorado por casi dos décadas, de una sola vez y por encima de la capacidad de pago de los propietarios resistencianos. La segunda, es que justamente esa capacidad de pago, del que debieran depender las arcas de la Municipalidad de Resistencia para el cumplimiento de sus obligaciones, está diezmada y no encuentra en sus gobernantes la misma preocupación por la actualización que tiene la política de recaudación.

El temor de que el intendente vacune nuevamente a los vecinos, si se cuenta que aún con reducción los impuestos municipales acatado tras la dispuesta judicial que perdió el municipio, estuvo por encima de los porcentajes finales de crecimiento inflacionario. La recaudación municipal no fue positiva no porque los tributos no se hubieran incrementado para lograr ese objetivo, sino porque en un año de pandemia el contribuyente no pudo cumplir con sus obligaciones, porque no tenía o porque no le alcanzaba. Las dos circunstancias son igualmente nefastas.

De todas maneras, el intendente Martínez viene agregando números a su alianza política transversal que le permitió llegar al cargo. El radical Dino Ortiz Melgratti fue denunciado por sus propios correligionarios y desconocido por Aída Ayala que antes de que arranque la feria judicial sumó un nuevo procesamiento en causas por corrupción.

La sensación que dejó el chisporroteo radical es que Ortiz Melgratti en realidad se corta solo, algo que evidentemente facilita el despliegue de Martínez para pescar radicales que prefieren vivir experiencias particulares.

La vacuna esperada por los chaqueños no es entonces la de un desmesurado aumento de los impuestos en la capital de la provincia, sino la que debería servir para prevenir el coronavirus y alejarnos o permitirnos tomar distancia o enfrentar con mejores herramientas la segunda ola que terminaría abatiéndose en suelo argentino mucho antes de lo que se espera.

El presidente Alberto Fernández tras conversaciones con gobernadores anticipó que la vacunación en todo el país comenzará el martes. Por fuera de los grandes distritos, la provincia de Chaco recibirá 7.700 dosis y será la provincia del NEA que más Sputnik V tendrá para aplicar a su personal de salud. Lo que parece un logro en realidad es la muestra palmaria de cómo afectó el coronavirus en este distrito.

Los números en el Chaco no son de los mejores y a eso se debe la disponibilidad que asignó la Nación. Pese a los anuncios que se hicieron en la provincia, no se trasparentó quiénes recibirán la vacuna y dónde pueden inscribirse para aplicarse, tal como hizo la Provincia de Buenos Aires, el distrito que más recibirá, en total 123.000.

El riesgo es enorme y a medida que se acerca el momento clave comienzan a sortearse prejuicios que los grandes medios de comunicación corporativa y los principales dirigentes del PRO y la UCR intentaron instalar.

Empieza a notarse que una mayoría está dispuesta a darse la Sputnik V, no por cuestiones políticas sino porque quiere defenderse del coronavirus. Todos quieren volver a la normalidad. El ejemplo lo puso el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez y su ministra de Salud, Ana María Nadal, evalúan ser de los primeros en vacunarse con la Sputnik V para generar confianza.

No es para nada menor la actitud del gobernador mendocino, viniendo de un delfín de Alfredo Cornejo, presidente del Comité Nacional de la UCR, un feroz crítico de la vacuna fabricada en Rusia e interesado impulsor de la versión de que la vacuna de Pfizer no llegó a la Argentina por un pedido de coimas que por el momento surge sólo de su insostenible imaginación.

La semana que viene comienza una etapa crucial en el combate a la pandemia. No es poco, pero es apenas el inicio.