PANORAMA SEMANAL: Restricciones por decreto nuevamente

ChacoHoy - 11/10/2020

 

El gobernador Jorge Capitanich dispuso medidas de restricción en toda la provincia durante el fin de semana largo, pero además habrá otras establecidas en el horario de 21 a 7 durante prácticamente lo que resta del mes de octubre. Es el explícito reconocimiento de que el plan de desescalada a mediados de julio no obtuvo el resultado pronosticado.

El contexto nacional, sin embargo, coloca al Chaco como una más de las provincias en las que el crecimiento del contagio de Coronavirus fue tal que se hizo pasible de restricciones decididas por el Gobierno Nacional.

Las nuevas medidas, sin embargo, entraron en un cono de sombras a partir de las fallas en la comunicación de las disposiciones. Hubo una interpretación generalizada, apoyada por la desinformación extendida aportada incluso por los más conspicuos y mejor rentados medios de comunicación, de que el Gobierno dispuso el retorno a la “Fase 1”.

El propio Alberto Fernández hace ya tiempo que dejó de lado las fases de la cuarentena. Fue paralelamente a la decisión que tomó el mismo Gobierno nacional de encarar la apertura de las actividades. Justamente fue eso lo que permitió revertir las dramáticas estadísticas económicas, aunque con un elevado costo sanitario.

Sólo el sistemático ataque político al que la gestión de Fernández viene siendo sometida desde los medios concentrados -periodísticos y económicos- puede hacer creer a un sector a sectores opositores que la Argentina se encuentra bajo estado de cuarentena.

El nuevo esquema de restricciones que dispuso la provincia no tiene nada que ver con fases. Lo que quedó en evidencia a partir de la nueva normalidad que rige en el país es que si habrá danza y martillo alternándose será con actividad económica en marcha. Hay evidencia de que la actividad comercial, por citar un ejemplo, no hay disparado los contagios. De hecho, hay grandes supermercados que todavía no han registrado casos. Y en los que se han detectado, no se han transformado en super-contagiadores.

Probablemente, aun sin anuncio oficial, ya estamos en la nueva normalidad. Al menos hasta que la vacuna se apruebe y, fundamentalmente, comience a aplicarse.

El tema igualmente puede ser visto desde otros aspectos. La dramática situación en la que se encuentra el país pone algunas cosas en claro. A diferencia de lo que la oposición pretende instalar, la cuarentena no se adelantó cuando fue decretada en marzo. Así como tampoco está en vigencia, haberla instituido en el momento en que se hizo nos permitió varios meses de situación sanitaria bajo control.

También permitió poner en condiciones la infraestructura sanitaria para atender la fuerte demanda que hoy está registrando el sistema, incluido el de la provincia del Chaco. Lo que no recibió ninguna clase de incremento fue el recurso humano. Ese es el aspecto que viene colapsado desde mucho antes de que la escasez de camas de terapia intensiva fuera un problema.

Allí es dónde afecta la irresponsabilidad de quienes despreocupados no toman medidas preventivas para frenar los contagios. Es cierto, la causa del incremento son las reuniones clandestinas y encuentros familiares numerosos. Importa decir que algunos de los individuos que forman parte de esos encuentros son más responsables que otros.

No hace falta decir que estas nuevas restricciones fueron impuestas por decreto. En definitiva, la disposición del Ejecutivo pone en ridículo la acción de amparo interpuesta ante un Juzgado de Garantías. Las medidas de control se pudieron haber tomado cuando el Gobierno provincial las considerase necesario. Acudir a la Justicia con ese amparo promovido por el Ministerio de Salud, parece más una maniobra para deslindar responsabilidades que para hacerse cargo de la situación. Algo parecido a lo hecho con la designación del sargento ayudante Gustavo Olivello.

Es posible entonces que las manifestaciones de movimientos sociales tampoco tengan relación con el incremento de casos, pero que en realidad el Ejecutivo esté interesado en apagar la protesta con mano dura. Será más que interesante ver cuál será el temperamento que adoptará el área encargado de pacificar el feriado del Día de la Diversidad, cuando el macrismo está promoviendo una nueva marcha contra el Gobierno.