PANORAMA SEMANAL: Un sargento a la derecha

ChacoHoy - 20/09/2020

 

El gobierno de Jorge Capitanich tuvo esta semana un preocupante giro a la derecha. La designación de Gustavo Olivello en un cargo creado especialmente para contener la protesta social. Las cosas se ponen todavía más oscuras cuando el encargado de explicar la inesperada resolución no es el gobernador ni el ministro bajo el mando del cual estará “supuestamente” el nuevo funcionario, sino el mismo sargento ayudante que en su despedida del espacio radial que conducía diariamente se erigió a la vez en exégeta del primer mandatario.

Olivello dejó en claro que si Capitanich lo convocó para resolver el problema piquetero es porque el primer mandatario piensa como él y no al revés. Una temeridad a la que no cualquiera se atreve. Está transparentando el policía que tiene pocos límites y amplios márgenes en los que llevar adelante su cometido.

La resistencia fue prácticamente unánime, no solamente de parte de los movimientos sociales, sino también de sectores políticos internos aliados del Frente Chaqueño, prácticamente paralizado desde hace meses, desde sectores relacionados con la Justicia, de organizaciones de derechos humanos, e incluso hay malestar entre seguidores del propio policía, que ven en el ingreso de Olivello al Gabinete provincial una claudicación.

El fuerte rechazo se reflejó en reacciones en las redes sociales, pero también en prácticamente todos los medios de comunicación. Tal vez, eso explique el silencio del gobernador sobre el tema.

Una apuesta a la mano dura en la relación con los movimientos sociales no se veía en el Chaco desde el interinato de Juan Carlos Bacileff Ivanoff. Los sectores más duros de la derecha provincial se vieron representados en ese momento. Pero aún la reiteración de métodos represivos, algunos extremadamente violentos, no resolvieron ningún problema.

No pasó en aquel momento, no ocurrió durante el Gobierno de Mauricio Macri, y es prácticamente imposible que pase en esta época. No hay lógica en la designación de este policía, sobre el que, según distintas organizaciones políticas y de DDHH de la provincia, pesan denuncias sin resolución en causas de derechos humanos, en una dependencia creada ad hoc para “garantizar la paz, la seguridad y el desarrollo de la sociedad”.

Olivello viene a prestar funciones en el Ministerio de Gobierno, pero a prestar una tarea que en todo caso correspondería al Ministerio de Seguridad. El sargento ayudante prácticamente había pedido la renuncia de la ministra Gloria Salazar en los álgidos días en los que un grupo de efectivos policiales de Fontana, acusados por apremios ilegales en perjuicio de una familia qom, presionaba por todos los medios para reincorporarse a la fuerza.

La difusión de nuevos videos en los cuales se puede ver que los apremios se ejecutaron dentro de la unidad policial de Fontana en la misma semana en la que Olivello está siendo integrado al gabinete del Gobernador Capitanich confirma el giro que ha tomado la gestión del Frente Chaqueño.

La Legislatura debería ser la caja de resonancia en una futura sesión parlamentaria. La oposición ha preferido esquivar el tema. Viene de proponer de manos de los diputados Leandro Zdero y Alejandro Aradas que se corten los beneficios sociales de personas que participen de la toma de terrenos. Un tema que será de incumbencia del nuevo funcionario. ¿Será esta designación el guiño que vienen esperando los sectores que apoyan al ex presidente Macri en la provincia?

Olivello es un ferviente seguidor de la ex ministra Patricia Bullrich. Desde la página en Facebook de su programa Alerta Urbana retransmitía los vivos que hacía la ex funcionaria de Macri. Es una de las promotoras de las marchas anticuarentena que ayer se repitieron en la capital chaqueña. Sin embargo, el nuevo funcionario decidió no debutar en sus funciones.

¿Habrá piquetes buenos y piquetes malos? También dejó en claro que viene a apoyar los derechos de los policías y de los penitenciarios. Pronóstico sombrío, pero no inesperado. Desde su programa radial y en sus redes el nuevo funcionario le dio amplia cobertura al caso de los policías de Fontana que avalando la actuación del jefe Fernando Romero, que intercambió la reincorporación de los miembros a la fuerza condicionando la situación con su renuncia.

Gustavo Olivello es un símbolo de la marcha del gobierno de Jorge Capitanich. El policía tiene todo para ganar, incluso ya blanqueó cuál será la actitud que tomará cuando decida irse. Ya se puede predecir que los malos resultados no serán suyos. El Gobierno ya asumió todos los costos. Sólo falta la hora en que tenga que empezar a pagarlos.