PANORAMA SEMANAL: El reclamo sanitario estaba fundado

ChacoHoy - 21/06/2020

 

Desde el 13 de junio que fue uno de los peores días en cuenta a la tasa de duplicación que el propio gobierno calcula los datos oficiales empezaron a mejorar. Raro también porque fue una semana en la que se confirmaron varios casos en distintas localidades del interior a partir de absurdas movilizaciones de funcionarios públicos que costaron que por lo menos tres funcionarios del Gabinete hayan dado positivo en los controles de coronavirus.

Se trata de los efectos de la cuarentena dura que dispuso el Gobierno provincial después de que las imágenes de una peatonal de Resistencia densamente poblada recorrieran todas las redes sociales y comenzara a preguntarse sobre la coincidencia de esas imágenes y una situación que pareciera estaba saliéndose de control.

En medio de las restricciones más fuertes se produjo el fallecimiento del médico terapista del Hospital Perrando, Miguel Duré, que terminó por cerrar todos los flancos en contra del gobierno provincial en el manejo de las medidas de protección destinada a los trabajadores del área de la Salud Pública.

Los comisarios políticos del gobierno se diseminaron en las redes sociales para intentar aplacar los ánimos. La gente estaba enojada, mucho más cuando leyeron las condolencias que hicieron públicas, tanto Capitanich como el Ministerio de Salud Pública. Lo absurdo de estos comisarios es que horas antes pretendieron lanzar gestos de intendencia política destacando el derecho de la periodista Cristina Pérez de adjetivar sus preguntas al presidente Alberto Fernández sobre la intervención de la multideudora y posiblemente fraudulentamente insolventada Vicentín, pero no soportaron que el portal Data Chaco mezclara párrafos de opinión con la noticia de las condolencias del primer mandatario, ahora compungido por la muerte de Duré.

No parece sutil en tiempos en que algunos funcionarios -con margen para eso- está mandando directamente mensajes intimidatorios a algunos periodistas, como denunció nuevamente el director de Infoqom, luego de que pasaran por la comisaría para denunciarlo por el tenor de sus publicaciones.

El anuncio de la multiplicación de testeos encontró nuevamente desacoples. Un habitual verborrágico de la cartera de Salud, posible responsable de la relación tirante de la provincia de Chaco con la de Corrientes, voló a El Sauzalito para hacer cientos de controles, proporcionalmente muchos más de lo que se hicieron en la capital chaqueña, luego de que un comisario fue rescatado de la muerte por camaradas en un hotel de esa localidad del norte impenetrable chaqueño.

Todavía en grave estado, el subcomisario René Pogonza, que estuvo en la reunión en la que se terminó contagiando la directora nacional del INAI, Magdalena Odarda. Los funcionarios de primera línea rápidamente se hicieron testeos varios dieron positivo, en distintos lugares de la provincia. Este oficial de la Policía sin embargo, se aisló en un hotel y pudo ser rescatado con vida cuando la dueña del mismo dio aviso de que hacía días que no salía de su habitación.

La hija reveló que la familia venía solicitando el hisopado, sin respuestas hasta que el hecho se transformó en un escándalo. Pogonza fue trasladado a Castelli con insuficiencia respiratoria y efectivamente dio positivo de COVID-19. El centenar de controles se dispararon por lo mismo.

A propósito ¿cuánto influyó la mala relación entre las provincias del Chaco y Corrientes para que en la jurisdicción más afectada por el coronavirus en el Norte Argentino se demorara la terapia con plasma convaleciente que hace meses se viene desarrollando en la otra orilla del Paraná?

 La Policía, en todo caso podrá decir que no hay privilegios en la fuerza. El jefe de la fuerza, comisario general Fernando Romero, dio negativo según datos de la noche del sábado por un control efectuado por el contacto con un chofer que era sospechoso de coronavirus. El dato es que Romero se aisló el 13 de junio, aunque la muestra se le habría tomado el 14. O se le hicieron varias pruebas o el resultado tardó una semana en obtener resultados. Por ahora es una duda que a la vez genera interrogantes.

El sistema de controles que lanzó el Gobierno para dar autorizaciones para circular es también una incógnita. Seis personas con COVID-19 positivo fueron detectadas en la calle con una autorización válida para circular expedida por la web oficial. A esta altura del Siglo XXI ¿es posible que los sistemas (el de Salud que debería llevar un registro de casos positivos y el que da los permisos de circulación, no se crucen para anular o denegar los requerimientos para obtener esas licencias?

La muerte de Miguel Duré transformó en certezas las dudas que estaban latentes en relación con la provisión de equipos de protección personal (EPP) que venían denunciando desde el inicio de la pandemia en la provincia el personal de Salud. No hace dos semanas la directora del Hospital Perrando, Nancy Trejo, bajó un par de intimaciones a dos residentes por hacer reclamos a través de las redes sociales.

La “desafortunada” actitud volvió a colocar a la provincia del Chaco en todas las pantallas nacionales, como la muerte de Duré. Y es imposible no relacionar la “batería” de anuncios que lanzó el gobernador Jorge Capitanich en la mañana de ayer. El Gobierno destaca cada vez que puede, que viene tolerando “agravios” desde que se desató la tormenta y que no va a contestarlos por el momento.

De hecho, recibió a los diputados del radicalismo que venían cuestionándolo con dureza. Pero en cuanto contribuyó su gestión con la crispación, especialmente con el sector más crítico nucleado en la Salud Pública. Ni los piqueteros, ni ayer los manifestantes que salieron a apoyar el desfalco de Vicentín bajo la forma de “oposición a la expropiación” recibieron el apriete que tuvieron los médicos en su marcha de hace 20 días. En el día la muerte de Duré un referente dentro del Hospital Perrando hubo manifestaciones despidiendo el féretro y por la tarde frente al mismo hospital. El nivel y el tono de las críticas son del mismo tenor que movieron a firmar intimaciones para los médicos residentes. No parece posible esta vez.

Sus ministros, a quienes ghostwriters del propio Gobierno les escribieron cartas para que intentaran equilibrar la catarata de críticas que estaban recibiendo, salieron nuevamente a confrontar. La intrascendencia fue tal que a horas de sus publicaciones nadie se acuerda de ellas. El presidente del Ipduv, Diego Arévalo, festejaba el fracaso de un nuevo bocinazo. No reparaba que los médicos ahora protestaron en sus casas, subiendo su reclamo a las redes sociales, porque el Gobierno había prohibido nuevamente la circulación, el retorno a la fase 1. Ayer sin embargo, todos se callaron la boca frente a una manifestación que hizo retroceder al gobierno de Alberto Fernández en su idea de expropiar Vicentín, tal como lo anunció el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti. ¿De qué lado están?

Capitanich habló el sábado y esta vez no pidió no comparar al Chaco con otras provincias. La nueva restricción está dándole resultados. Al menos en términos de disminución de contagios. Tanto que ya piensa nuevamente en abrir comercios. Es probable que frente al ataque de un virus desconocido la marcha de la actividad tendrá que ser así, pasos hacia adelante y pasos hacia atrás, alternados.

De paso aprovechó para denunciar que personal de Salud Pública se roba insumos y que algunos marcan su ingreso pero no van a trabajar. Sin querer volvió a ridiculizar a su ministra de Salud, Paola Benítez. ¿Acaso ella no está enterada de que esos delitos se consuman dentro de su área? ¿Será que la Justicia intervendrá ante esta denuncia que públicamente lanzó el gobernador?

Pero ahora sí pudo el gobernador hablar de otras provincias que flexibilizaron sus restricciones y volvieron a apretarlas con el creciente número de contagios, mientras tanto en el Chaco el día de padre se pasó para el 12 de julio.