PANORAMA SEMANAL. Trazabilidad, la palabra que es deuda en la pandemia

ChacoHoy - 14/06/2020

 

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció este sábado su agradecimiento al ex ministro de Salud, Jaime Mañalich. El funcionario fue reemplazado en medio de la crisis generada por la tasa de contagios que aparenta estar fuera de control en el país trasandino. El ejemplo chileno, en todo caso, revela que los cambios en el Gabinete son posibles, a pesar del contexto.

Señalar a Chile, en todo caso, permite obviar el caso de Brasil, en donde a Jair Bolsonaro le renunciaron dos ministros de salud porque directamente se oponían a la política sanitaria del presidente, o en su caso, a la inexistencia de ella.

En el primer caso, el ministro no estaba dando la talla. Las cifras no lo acompañaban. En el segundo, territorio carioca, el que no da la talla es el presidente. Son distintos puntos de un mismo abanico, que tiene en otros extremos, numerosos ejemplos de otros países, o provincias dentro de nuestro propio país, que han logrado controlar la expansión de la pandemia.

En ese mismo abanico se encuentra la provincia del Chaco. Si fuera un péndulo podría ser apreciado en una inclinación hacia el extremo chileno. Peligrosamente, la persistencia en sostener una ministra respecto de la que el propio gobernador ha cuestionado por su escasa experiencia, nos acerca lastimosamente al extremo brasileño.

Los buenos modales y la relación que el presidente Alberto Fernández tiene con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, operan como una mordaza para el gobernador bonaerense, Axel Kicilloff. Pero no hay dudas y sus funcionarios lo exponen, que en la Provincia de Buenos Aires sienten que la apertura porteña está minando de casos el conurbano.

Mientras CABA se mantiene en una mesa de 500 casos, el conurbano muestra cómo se espiraliza la curva.  Sentimientos parecidos operan en la urbe que componen el Gran Resistencia y la capital correntina. El Paraná y el único puente además que une ambas capitales le sirvieron de límite al gobernador Gustavo Valdés para mantener a raya al coronavirus en su provincia.

Los funcionarios correntinos y algunos medios de comunicación de la vecina orilla que operan directamente como voceros oficiales no se sienten amordazados para denunciar la expansión del virus en el Resistencia.

Por acción u omisión, el Gran Resistencia es también una zona de apertura como la ciudad de Buenos Aires. A diferencia de la Capital Federal en el Gran Resistencia no hay meseta, sino un crecimiento de contagios. El último dato oficial, habla de 50 casos diarios.

Según datos del Ministerio de Salud de la Provincia del Chaco el tiempo de duplicación de casos disminuye. Ayer sábado 13 de junio era de 20.83 días. Para encontrar una cifra hay que ir hasta el 24 de mayo para encontrar un dato similar.

Una de las principales críticas que se le hacen a la experiencia chilena que ayer se cobró al ministro de Salud fue la falta de previsión en relación a la trazabilidad de casos, eso y la falta de consistencia en la administración de la cuarentena llevaron al país trasandino al escenario actual, que así y todo tiene una tasa de letalidad que está muy por debajo de la Provincia del Chaco.

El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, empezó a asumir algunos errores. Ayer dijo que “quizás nos concentramos mucho en los insumos y descuidamos un poco organizar el rastreo. Lo que pasa es que al principio no había evidencias de circulación comunitaria. Tal vez habría que haber empezado un poco antes".

En el Chaco no hay autocrítica. Salvo ese reconocimiento que el gobernador Capitanich tuvo en un rapto de infidencia en el que admitió que tiene un gabinete que no está a la altura de las circunstancias, desde ese momento pretende empujar un mensaje en dirección contraria. La última de sus expresiones pretende subrayar que todo el equipo de gobierno está trabajando sin descansos desde el inicio de la crisis. Está bien, es lo que corresponde.

Eso se matiza con campañas publicitarias del tipo “estamos poniendo la salud de pie”. González García de incuestionable experiencia responde a la campaña chaqueña “quizás nos concentramos mucho en los insumos y descuidamos organizar el rastreo”.

Chaco es ejemplo de ese descuido. Pero otras provincias no lo son. El intendente Gustavo Martínez se interesa ahora en el caso cordobés. Recién ahora a casi 100 días de restricciones el Gobierno anuncia que convocó a docentes y no docentes para apuntar a la trazabilidad, mientras la ministra de Educación, Daniela Torrente, se desembaraza de la compra de sus cápsulas de café denunciando que hay exceso empleados de su cartera.

La polémica aparece cuando se detectaron casos positivos el edificio de la ex Noblex, donde funciona el Ministerio.  Su ausencia de tacto, sin embargo, es nada comparado con la durísima presión que puso la cúpula del Hospital Perrando, encabezada por la directora Nancy Trejo, sobre un par de médicos residentes que reclamaron por mejores medidas de protección.

Los jóvenes médicos fueron respaldados por gremios de profesionales y entidades de la salud. El gobernador Capitanich tuvo que recibir a los residentes que operan como mano de obra barata en la primera línea de batalla.

El portal Infoqom denunció también que el Ministerio de Salud le puso una denuncia ante la Policía por una publicación que hizo. La misma policía que realiza las tareas de ciberpatrullaje lo citó el director del portal para notificarle la imputación. Todo en el circuito policial, aunque con conocimiento de la Fiscalía.

Lo que está bien está bien, verbigracia, están “poniendo a la salud de pie”. Para lo demás está la intimación y el apercibimiento.

El panorama en las últimas horas empeoró. La ministra de Seguridad, Gloria Salazar, dio positivo. La subsecretaria de Ordenamiento Territorial Marta Soneira también. Esta última estuvo reunida el martes con la intendente de Charata, María Luisa Chomiak, su gabinete y otras instituciones. Charata iba camino a la nueva fase de “distanciamiento social obligatorio”.

Que dé positivo no quiere decir que haya contagiado. Lo puede probar el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo. Estuvo en contacto con el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, que informó que es positivo. Pero como medida preventiva, el presidente Alberto Fernández, suspendió un viaje a Catamarca, única provincia del país donde ni hay casos.

El comportamiento de estos funcionarios estará ahora en el foco. Un buen momento para ejercitar el trabajo de los investigadores de trazabilidad.