Día nacional de las Telecomunicaciones

El riesgo del cooperativismo ante las políticas de comunicación del macrismo

ChacoHoy - 13/07/2018

 

Desde antes del nacimiento de la Ley de Servicios de Audiovisuales y desde que quedó anulada por el macrismo, las cooperativas vienen planteando rediscutir la regulación de las nuevas tecnologías de información y comunicación. Y en medio de este planteo el gobierno nacional permite la fusión de  Cablevisión y TELECOM.


En el contexto pertubador de la creación de “la gran América” a mediados del Siglo XIX y graves contradicciones políticas, sociales, culturales; nacen los primeros sindicatos, los partidos populares y el cooperativismo.


Desde inicios del siglo XX el impacto de las cooperativas en el desarrollo local y su compromiso con la comunidad revelaron la capacidad de estas organizaciones a través de numerosos y muy variados modelos, expresando diversas formas de interacción en los territorios para la prestación eficaz de servicios a precios justos. Dichos servicios abarcaron desde la electrificación rural, alumbrado público, gas, telefonía y agua potable, hasta el crédito, provisión, vivienda, consumo, seguros y trabajo.


Actualmente existen en nuestro país cerca de cinco mil entidades cooperativas, que agrupan aproximadamente cuatro millones de asociados y brindan sus servicios en todo el país. El Día Nacional de las Telecomunicaciones se celebra en el país recordando la fecha en que las cooperativas telefónicas obtuvieron las licencias, 21 de diciembre de 1992, y se posicionaron en igualdad de condiciones que otros prestadores de servicio nacional e internacional.


Actualmente las cooperativas que prestan servicio de telecomunicación se encuentran agrupadas en Fecosur, que tiempo atrás, pudieron convertirse en Operadores Móviles Virtuales (OMV)  a partir de un acuerdo celebrado con TELECOM.  Desde antes del nacimiento de la Ley de Servicios de Audiovisuales y desde que quedó anulada por el macrismo vienen planteando rediscutir la regulación de las nuevas tecnologías de información y comunicación. Y en medio de este planteo el gobierno nacional permite la fusión de  Cablevisión y TELECOM que pusieron en marcha el cuádruple play.


En base a la falta de competencia y los reclamos el gobierno puso en discusión la Ley de fomento de despliegue de infraestructura y competencia TIC, conocida como la “ley corta”, que regula la infraestructura y el contenido de los prestadores de servicio, facilitándole a Telefónica y Claro ingresar al negocio de la tv paga para generar competencia en el cuádruple play.


La lectura crítica es que no se puede regular infraestructura por un lado y contenido por el otro. Regular la primera es regular lo segundo. Debido a la heterogeneidad de la prestación de servicio en la Argentina y es aquí donde entra en juego el rol de las cooperativas.


Fuera de los principales (y pocos) centros urbanos, en la Argentina la construcción y mantenimiento de infraestructuras, la generación de contenidos locales, la atención a usuarios en cada localidad y la contribución al empleo es realizada por actores cooperativos y PyMEs.


No todo es mercado ni todo puede ser mercado. El tema, de por sí estratégico, no se limita a las asimetrías geográficas, sino que se potencia con las desigualdades socioeconómicas que estructuran a nuestro país. Estas desigualdades, manifiestas por ejemplo en el hecho de que el minuto de comunicaciones y conexiones móviles con tarjetas prepagas, que usa más del 65% de los argentinos, sea más caro que el de quienes poseen abono por tener mayor poder adquisitivo, hablan de la necesidad de que las políticas estatales compensen la desigualdad y las asimetrías.


Esta iniciativa, en cambio, proyecta sobre el dinámico sector de la tv paga (más de 700 operadores, la mayoría PyMEs y cooperativos) y de la conectividad a Internet (cerca de 3000 operadores), la realidad concentrada del modelo de mercado de pocos y grandes operadores como el que rige en telefonía móvil (3 prestadores) y fija (2 prestadores). El destino de los operadores pequeños y medianos es, como advirtió el especialista Guillermo Goldstein, convertirse en dealers locales de los más grandes, disciplinándose a sus normas.


El proyecto de “ley corta” agrava las asimetrías, puesto que establece que los principales beneficiarios de la asignación de espectro y redes troncales puedan utilizar las infraestructuras locales sin invertir en ellas y, como si ello fuera poco, quebrar la economía regional y los contenidos informativos y culturales locales mediante una oferta de tv paga por vía satelital. No hace falta especular hacia el futuro para afirmar que la concentración excesiva de la tv paga viene erosionando la producción noticiosa y de entretenimiento local y acelerando el cierre de voces en la Argentina.


El gobierno plantea que en comunicaciones “todos podrán hacer todo”, lo que omite no sólo el hecho de que existen impedimentos normativos (dispuestos por el presidente Mauricio Macri y sus antecesores) sino, además, que no todos tienen acceso a los mismos recursos para “hacer todo” y que la injerencia del gobierno viene siendo completamente discrecional en la provisión de permisos y facilidades para que algunos accedan a los recursos necesarios para ofrecer servicios integrados (cuádruple play) mientras que a otros actores ese acceso se les veda. Por ejemplo, ni las PyMEs ni las cooperativas pueden tener espectro “a demanda” que, en cambio, el gobierno cedió al Grupo Clarín y luego a Telefónica, Telecom y Claro.


En fin sólo algunos pocos podrán hacer todo; el resto, particularmente la pequeña y mediana empresa y el sector cooperativo, será relegado a funciones específicas y poco trascendentes en la prestación de los servicios de comunicaciones.

Fuentes:

LetraP

IProfesional